El teatro de operaciones terrestre contemporáneo exige una digitalización exhaustiva y una capacidad de respuesta inmediata basada en datos. En este entorno multidominio de alta intensidad, DONALBA ELECTRÓNICA se posiciona como el aliado tecnológico clave para los integradores de sistemas terrestres de defensa, proporcionando componentes de alta fiabilidad, computación militarizada y soluciones de vetrónica para plataformas blindadas, vehículos tácticos y puestos de mando móviles.
Nuestra cartera está concebida para operar con total solvencia bajo las condiciones mecánicas y climáticas más severas del campo de batalla, cumpliendo con los estándares militares más rigurosos: MIL-STD-810 (resistencia extrema a impactos, vibración continuada, polvo y temperaturas límite), MIL-STD-461 (compatibilidad electromagnética en entornos saturados de emisiones) y MIL-STD-1275 para sistemas de alimentación eléctrica vehicular.
Impulsamos la evolución de las fuerzas terrestres mediante arquitecturas de vetrónica abierta alineadas con directrices como NGVA y VICTORY. Facilitamos la integración de capacidades de edge computing táctico a bordo mediante ordenadores de misión de factor de forma reducido (SFF) y servidores de alta densidad complementados con aceleradores GPU rugerizados. Estas tecnologías permiten ejecutar localmente algoritmos de inteligencia artificial para la detección automática de amenazas (ATR), la fusión de sensores multiespectrales, la conciencia situacional 360° y la navegación inercial precisa en escenarios con denegación o degradación de señal GNSS/GPS.
Suministramos adicionalmente sistemas de comunicaciones tácticas modulares, puestos de mando inalámbricos seguros, enlaces de datos y unidades de conversión y almacenamiento de energía de alta eficiencia. Con una implicación directa y continuada en los grandes programas de la fuerza terrestre, como el Vehículo de Combate sobre Ruedas VCR 8×8 Dragón, el Vehículo de Apoyo de Cadenas (VAC) y las plataformas no tripuladas (UGV), DONALBA aporta soporte de ingeniería local, garantía de suministro y una gestión proactiva de obsolescencia que asegura la operatividad de las flotas durante todo su ciclo de vida.

